La Oficina de la Primera Infancia dice que la abuela debe obtener una licencia

English version is below the Spanish article.   English version of this article was printed in CSEA News.

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La Oficina de la Primera Infancia dice que la abuela debe obtener una licencia

 

Existen docenas de cambios significativos que están siendo propuestos al programa de subsidio de cuidado infantil de Care 4 Kids, financiado en parte por una subvención del gobierno federal. Exigir a los parientes que obtengan una licencia para el cuidado infantil es solo uno de estos cambios. La Oficina de la Primera Infancia (OEC) sugiere los cambios en respuesta a una serie de directrices para la Subvención en Bloque para el Desarrollo del Cuidado Infantil (CCDBG, por sus siglas en inglés), la cual fue reautorizada recientemente por el Congreso. Un poco de historia ayudará a poner este asunto en perspectiva.

 

Cuando Rosie the Riveter se puso su uniforme azul en la década de 1940, surgieron jardínes de infancia de emergencia para brindar cuidado infantil con fondos proporcionados por medio de la Ley Lanham. Al final de la Segunda Guerra Mundial, casi 600,000 niños en toda la nación estaban siendo cuidados en centros públicos, pero los fondos solo cubrían un 10% de los niños necesitados. Cuando se terminó la guerra, los centros Lanham cerraron y las mujeres fueron expulsadas de la fuerza laboral.

 

A principios de la década de 1970, el Congreso aprobó la Ley de Desarrollo Infantil Integral, la cual hubiera proporcionado cuidado infantil casi universal para las mujeres que en aquel entonces habían regresado a trabajar en gran número y las estadísticas mostraron que esta práctica continuaría. Desgraciadamente, a instancias de Phyllis Schlafly y Pat Buchanan, el presidente Nixon vetó el proyecto de ley. A mediados de la década de 1990, el Congreso volvió a autorizar la CCDBG, la cual había sido establecida por el Congreso a finales de los ochenta. La nueva CCDBG reflejaba las necesidades presentadas por la Ley de Reforma del Sistema de Bienestar Social promulgada por el presidente Clinton, la cual instó a las madres con hijos pequeños a que consiguieran un trabajo. Desde entonces, el programa de Care 4 Kids ha sido operado exclusivamente como apoyo laboral sin tener en cuenta la calidad del entorno, la educación del personal o las necesidades de los niños pequeños. El edicto era simplemente lograr que esas madres ingresaran a la fuerza laboral y dejaran de recibir asistencia social. Care 4 Kids es el mayor programa estatal de subsidio para el cuidado infantil.

 

En el año 2014, armados con la ciencia del desarrollo cerebral del niño y veinte años de reglamentos que nunca funcionaron bien para los padres, proveedores o niños, el Congreso volvió a autorizar la CCDBG. Esta vez ha sido necesaria una estrategia de dos generaciones, que exige que los estados cumplan con las normas formuladas para evitar que los padres que gradualmente están escalando puestos en su profesión se enfrenten con el abismo fiscal; reconocer la importancia que tiene una fuerza laboral estable y bien capacitada para el bienestar de los niños; e incorporar medidas de calidad que ayuden a preparar a los niños para triunfar, y sobretodo mantenerlos saludables y seguros. ¡Todo esto es muy bueno!

 

SEIU y promotores del cuidado infantil llevan años luchando para lograr este tipo de cambios. Desgraciadamente, ni el Congreso ni la Oficina de la Primera Infancia han incluido en sus nuevas normas el derecho del trabajador de cuidado infantil a ganar un salario digno. Efectivamente, todos estos cambios significativos han sido aprobados en Washington sin fondos adicionales.

 

Ante decisiones difíciles e insostenibles compensaciones, la Oficina de la Primera Infancia ha puesto en marcha su plan, el cual actualmente se está circulando para obtener comentarios y debe llegar a manos de la Oficina Federal del Cuidado Infantil el 1 de marzo.

 

Algunos cambios propuestos al Programa de Care 4 Kids.

 

  • A las familias elegibles para recibir el subsidio de Care 4 Kids se les otorgará un certificado de doce meses para el cuidado infantil en el lugar de su elección. En el interés de brindar estabilidad para los niños, el cuidado será garantizado para el niño durante hasta un año, siempre y cuando sus padres ganen menos de la norma federal de ingresos de 85% del Ingreso Medio del Estado.

 

  • Los miembros de la familia sin licencia que cuidan a sus parientes SOLO podrán cuidar a niños mayores de tres años de edad, entre las horas de las 4PM y las 7AM y durante los fines de semana. El miembro de la familia debe tener una licencia para poder cuidar a estos niños durante horas diurnas. Los miembros de la familia que no tengan licencia y cuiden a parientes aún podrán cuidar a los niños menores de tres años de edad durante todas las horas diurnas y los fines de semana. No queda claro si a los miembros de la familia se les permitirá ir al hogar del niño para cuidarlo, o si el cuidado debe brindarse en el hogar del proveedor.

 

  • Los miembros de la familia sin licencia estarán limitados a cuidar un total de tres niños, de los cuales no más de dos niños deben tener menos de dos años de edad.

 

  • Los proveedores con licencia continuarán recibiendo un aumento del 5% en las tarifas de pagos cuando sean acreditados a nivel nacional, pero ahora se les brindará asistencia técnica para que adquieran acreditación.

 

  • A todos los proveedores, con licencia y miembros de la familia, se les exigirá que reciban 18 horas de capacitación en salud y seguridad dentro de los primeros tres meses posteriores a haber recibido el subsidio para el cuidado infantil. Cada año de ahí en adelante, todos los proveedores deberán recibir 18 a 21 horas de capacitación aprobada para el desarrollo profesional. No se menciona si con esta educación continua podrán acumlar créditos que puedan utilizar para obtener un título.

 

  • Se facilitarán las verificaciones de antecedentes penales de todos los proveedores, ya que el Estado deberá invertir en más estaciones para la toma electrónica de huellas digitales, y en más búsquedas rigurosas por medio de bases de datos nacionales.

 

  • La tasa diferencial para cuidar a un niño con necesidades especiales aumentará del 15% al 25%.

 

  • Los programas administrados por una escuela pública o institución municipal continuarán sin exigir una licencia, y no exigirán la misma proporción niños/personal que se exige para los programas de proveedores con licencia que cuidan a niños de la misma edad.

 

La postura de CSEA respecto a los cambios propuestos por la Oficina de la Primera Infancia para Care 4 Kids

 

  1. Plazos irrealistas: Nadie quiere ver fracasar la solicitud del Estado para fondos de CCDBG. Sin embargo, los plazos impuestos por el gobierno federal causarían que por lo menos el 60% de nuestra unidad de negociaciones pierda su fuente de ingresos para julio de 2016 si los proveedores no tienen licencia. En su reunión de diciembre, el Consejo de Cuidado Infantil Familiar de CSEA estableció muy claro que estamos en solidaridad con los miembros que son proveedores de cuidado infantil familiar sin licencia en oposición a la aplicación de medidas de calidad en un plazo que causaría dificultades no solo para los proveedores, sino también para los padres que dependen de nuestros miembros para el cuidado de sus hijos mientras ellos trabajan. Las consecuencias imprevistas, especialmente en los barrios marginados, serían devastadoras para miles de familias que dependen de este programa para conseguir y retener un trabajo.    

 

  1. Se necesitan más fondos federales:  Hace muchos años que Connecticut no ha tenido una lista de espera para este programa, dado que el umbral de elegibilidad por ingreso familiar es el 50% del Ingreso Medio del Estado (SMI, por sus siglas en inglés). Las directrices federales permiten que las familias participen con ingresos de hasta el 85% del SMI. Si aplicamos tan siquiera una fracción de las mejoras de calidad sugeridas, esto significará que con el tiempo se negará el acceso a las familias recién empleadas y se creará una lista de espera. A nivel nacional deben exigirse más fondos federales para ayudar a las familias a pagar por el alto costo del cuidado infantil de calidad. El futuro de nuestro país depende de cómo cuidamos a nuestros hijos más pequeños y más vulnerables, quienes se merecen un cuidado de la mejor calidad.

 

  1. Aumentar los salarios de los proveedores: En nuestra reciente encuesta por teleconferencia, en la cual participaron más de 700 proveedores de cuidado infantil familiar, quedó claro que nuestros miembros toman muy en serio su trabajo cuidando a niños y quieren hacer mejoras en sus servicios. De los proveedores sin licencia, el 61% dijo que desea obtener una licencia para ganar más dinero. De los proveedores con licencia, el 80% dijo que aprovecharía la oportunidad de recibir acreditación nacional para poder ganar más dinero. La reautorización de la CCDBG perpetúa una política pública que tiene a la fuerza laboral que brinda cuidado infantil subsidiando a la industria. Los esfuerzos por mejorar la calidad sin abordar la paga abismal de los proveedores simplemente causarán que personas buenas abandonen esta profesión. Desde hace décadas hemos visto a proveedores dejar su profesión en busca de empleo mejor remunerado trabajando con otros niños en el sistema de escuelas públicas.

 

Todos debemos preocuparnos por el impacto de este plan para mejorar de manera significativa este programa tan importante sin inversiones adicionales por parte del gobierno federal.

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Office of Early Childhood says Grandma Needs a License

 

There are dozens of significant changes being proposed to the Care 4 Kids child care subsidy program, funded in part by a grant from the federal government.  Requiring relatives to get a child care license is but one of these changes.  The Office of Early Childhood (OEC) is suggesting the changes in response to a set of guidelines for the Child Care Development Block Grant (CCDBG), which was recently reauthorized by Congress.  A bit of history will help frame the issue.

 

When Rosie the Riveter put on her blue uniform back in the 1940’s emergency nursery schools popped up to provide child care with funding through the Lanham Act.  By the end of World War II, almost 600,000 children across the country were being cared for at public centers, but the funding only covered about 10 percent of children in need.  At the end of the war, the Lanham centers closed and women were cast out of the workforce.

 

In the early 1970’s Congress passed the Comprehensive Child Development Act, which would have provided nearly universal child care for women who had that time returned to work in large numbers and the statistics showed that this practice would continue.  Unfortunately, at the urging of Phyllis Schlafly and Pat Buchanan, President Nixon vetoed the bill. In the mid 1990’s Congress reauthorized the CCDBG, which had been established by Congress in the late eighties.  The new CCDBG reflected the needs presented by President Clinton’s Welfare Reform Act, which called on mothers with young children to get a job. Since then, the Care 4 Kids program has been operated solely as a work support without regard to quality of setting, education of staff or the needs of young children.  The edict was simply to get those moms into the workforce and off welfare. Care 4 Kids is the State’s largest child care subsidy program.

 

In 2014, armed with the science of child brain development and twenty years of regulations that never worked very well for parents, providers or children, Congress reauthorized the CCDBG.  This time it has taken a two-generation approach, requiring states to meet standards designed to avoid the financial cliffs for parents who are slowly moving up a career ladder; recognize the importance of a stable, well-trained workforce to the well-being of children; and build in quality measures that can help get children ready for success, and above all keep them healthy and safe.   This is all good stuff!

 

SEIU and child care advocates have been fighting for such changes for years.  Unfortunately, neither Congress nor the OEC has included the child care worker’s right to earn a living wage in its newest iterations.  Indeed, all of these significant changes have come down from Washington with no additional funding.

 

Faced with tough decisions and untenable trade-offs, the OEC has put forth its plan, which is currently being circulated for comment and is due to the Federal Office of Child Care on March 1.

 

A Few Changes Proposed to the Care 4 Kids Program.   

 

  • Families eligible for the Care 4 Kids subsidy will be issued a twelve month certificate for care in a setting of their choice. In the interest of providing stability for the children, care will be guaranteed for the child for up to a year as long as the parent remains below the federal income guideline of 85% of State Median Income.

 

  • Unlicensed family members who care for relatives will ONLY be able to care for children over the age of three between the hours of 4PM to 7AM and during the weekends.  The family member will need a license to care for these children during daytime hours. Unlicensed family members who care for relatives will still be able to care for children under the age of three during all hours of the day and on weekends. It is unclear if family members will be allowed to go to the child’s home for care, or if the care must be in the home of the provider.

 

  • Unlicensed family members will be limited to a total of three children with no more than two children under the age of two.

 

  • Licensed providers will still receive a 5% increase in payment rates when they become nationally accredited but technical assistance will now be provided to get there.

 

  • All providers – licensed and family members – will be required to take 18 hours of training in health and safety within the first three months of receiving the child care subsidy.  Each year thereafter, all providers will need to take 18-21 hours of approved professional development.  There is no mention of whether this continuing education will lead to credit-bearing units that could be used towards a degree.

 

  • Background checks for all providers will be enhanced, requiring the State to invest in more electronic fingerprinting stations, and more rigorous searches through national databases.

 

  • The differential rate when caring for a special needs child will move from 15% to 25%.

 

  • Programs administered by a public school or municipal agency will continue to be license-exempt, not requiring the same staff-to-child ratios as licensed programs serving children of the same age.

 

CSEA’s Position on the Proposed OEC Changes to Care 4 Kids

 

  1. Unrealistic Timelines: No one wants to see the State’s application for CCDBG funding fail.  However, the timelines imposed by the federal government would result in at least 60% of our bargaining unit losing their source of income by July 2016 if not licensed.  CSEA’s Family Child Care Council made it clear at its December meeting that we stand in solidarity with our unlicensed family child care members in opposing the implementation of quality measures within a timeframe that would cause hardship on not only providers, but on the families that rely on our members for care while they work.  The unintended consequences, especially in the inner-city would be devastating to thousands of families who rely on this program to get and keep a job.    

 

  1. More Federal Funding Needed:  Connecticut has not had a waiting list for this program for many years, because the eligibility threshold for family income is set at 50% of State Median Income (SMI). Federal guidelines allow families to participate with incomes as high as 85% of SMI. If we implement even a fraction of the quality improvements suggested, it will mean eventually closing access to newly employed families and creating a waitlist. There must be a national outcry for more federal dollars to help families pay for the high cost of quality child care.  The future of our country depends on how we care for our youngest and most vulnerable children and they deserve the best quality care.

 

  1. Increase Provider Wages:  In our recent teletownhall survey, with over 700 family child care providers on the call, it is clear that our members take their work with children seriously and want to make improvements in their services. Of our unlicensed providers, 61% said they would like to get a license so they could be paid more.  Of our licensed providers, 80% said that they would welcome the opportunity to become nationally accredited so they could be paid more. The reauthorization of CCDBG perpetuates a public policy that has the child care work force subsidizing the industry. Efforts to increase quality without addressing the abysmal pay of providers will simply result in good people leaving the field.  We have seen providers leave the field for decades to get higher paying jobs working with older children in the public school system.

 

We should all be concerned about the impact of this plan to significantly upgrade this important program without additional investments on the part of the federal government.

 

 

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